lunes, 21 de noviembre de 2011

jueves, 10 de noviembre de 2011

MI PRIMER CONCIERTO


MI PRIMER CONCIERTO

El sábado 5 de noviembre de 2011 fui con mi madre al concierto de la "Oreja de Van Gogh". Primero, nos sentamos en nuestros sitios, (que estaban en la tercera fila). Luego, como levamos la cámara de fotos, nos pusimos a hacer fotos a todo, ¡ah! se me ha olvidado decir que era en la Laboral. Bueno, pues estábamos haciendo fotos cuando, de repente se apagaron las luces y todos los que estaban allí se pusieron a gritar: ¡Leire! ¡Leire! ¡Leire!y nos unimos a ellos. De pronto salió Leire, ¡qué emocionante! Había tanta oscuridad que no se la podía ver, y luego se encendió un pequeño foco (que por cierto no alumbraba mucho). Ahora sí la vi, pero, ¡estaba de espaldas! Jolín, ¡seguía sin verle la cara! Pero, más tarde se encendió otro foco, (que este si alumbraba) y ahora se dio la vuelta y ¡sí! ¡Lo conseguí! Por fin le vi la cara. Mi primera impresión fue: Como se nota que la habían maquillado, estaba muy guapa. Además, no estaba ni delgada ni gorda, estaba perfecta. Bueno, empezó una música, y se puso a bailar. Luego se acercó al micrófono y empezó a cantar, ¡qué bien cantaba! Durante esa canción estuvimos sentados. Pero la siguiente, como muchos se levantaban, yo también me levanté. Esa canción tenía mucho ritmo, así que como muchos se pusieron a bailar, yo también me puse a bailar. Mi madre no se levantaba, así que tuve que insistir e insistir hasta que se levantó. Así todo el rato hasta casi el final del concierto. Porque volvieron a apagar la maldita luz y solo quedaron los dos focos del principio. Entonces cogieron maletas (o algo así) y ahora apagaron del todo la luz. Se sentaron encima de lo que parecían maletas, y bajaron como una especie de micrófono. Leire dijo que necesitaban un poco de luz (que conste que yo también la necesitaba ¿eh?). Bueno pues alguien (un chico supongo) la llamó guapa (porque lo era claro), y otro que se había fijado más que yo gritó: ¡la bombilla! Y lo que yo pensaba que era un micrófono (porque no había luz), era una bombilla enorme que se encendió ¡por fin volvía a haber luz! Con una cosa que parecía niebla se extendía la luz a través de ella y se veía mejor. Se puso a cantar una canción triste y todos nos sentamos. Después, cantó otra triste y seguíamos sentados. Cuando acabaron lo recogieron y nos dijeron adiós y se marcharon. Una pareja se fue, pero como los dos focos seguían encendidos, mi madre, (que ya tiene experiencia de otros conciertos), me dijo que iban a volver. Otra vez todos se pusieron a gritar: ¡Otra!¡Otra!¡Otra! Y nos volvimos a unir a ellos. Estuvimos así un tiempo hasta que apareció el grupo otra vez. Cantaron tres canciones hasta que llegaron a la penúltima cuando estaban cantando, una niña se acercó y se puso a bailar pero...¡En medio del pasillo! La niña estaba en la primera fila y mi madre me dijo que me acercara al escenario también, pero no me atreví. La siguiente ya era la última, y pensé: esta es mi última oportunidad y yo también me acerqué, aunque tenía miedo a que me riñeran, pero mi madre me dejaba y eso era una buena señal. Leire se nos acercó cuando la niña y yo estábamos bailando ¡Qué bien! Y luego nos miró, aunque estaba más arriba que nosotras se agachó y siguió cantando. Cuando acabó todos volvieron a gritar: ¡Otra!¡Otra!¡Otra! y yo pensé: que raro si ya había acabado de verdad. Pero no, cantó otra canción y nos volvimos a acercar la niña y yo. Esa canción yo me la sabía, así que la canté y la bailé con mi propia coreografía. Leire se nos volvió a acercar y... ¡me sonrió! Cuando acabó de cantar se puso a firmar discos, que pena que yo no lo tuviera. También se puso a dar la mano y hasta a una niña le dio un beso. Pero a mi no me vio. Le dije a mi madre que viniera a hacerme una foto, pero no venía. Me sentía perdida. Menos mal que la encontré donde estábamos sentadas. Me dijo que con tanta gente no había podido ir. El grupo saludó y dijo que ahora si que se iba, y se fue. Ahora debe de estar en México. Nosotras nos fuimos ya. ¡Qué bien me lo pasé en mi primer concierto!

Lucía D.

lunes, 7 de noviembre de 2011

miércoles, 12 de octubre de 2011

jueves, 6 de octubre de 2011

LAS VACIONES DE VERANO DE LUCÍA D.

MIS VACACIONES DE VERANO

Estas vacaciones mi padre, mi madre, mi hermana y yo, hemos hecho muchas cosas. Primero, nos fuimos a Noja (como todos los años). Allí disfrutamos de la playa, y también le hicimos una visita a las cuevas del Soplao, donde de recuerdo me compré un hematite (una piedra gris y brillante). Más tarde, vino Paula a Noja con nosotros y jugamos y dormimos con ella. Cuando volvimos a Gijón estuvimos en las fiestas de Ceares y allí estaba una amiga mía que era de Madrid y me monté con ella en los coches de choque, jugué con ella a hacer el pino... resumiendo: me lo pasé genial. Una semana después, nos fuimos a Teverga. Allí conocimos a una perra que se llamaba Cala, y a unos niños. Mi hermana y yo estuvimos muy entretenidas con la perra, pero los niños no querían jugar. En Teverga solo estuvimos un fin de semana y después vinimos otra vez a Gijón. Luego, viajamos a un pueblo de Valladolid llamado Pozaldez. Estuvimos en una casona de Pozaldez donde conocimos a mucha gente y a otra perra que se llamaba Casper pero todo el mundo la llamaba "Cas". La dueña de la casona y de Cas me dijo que llamaban así a la perra porque como los perros solo entienden una sílaba... En Pozaldez fuimos a ver una exhibición de bomberos. Lo que hacían era sacar a un voluntario del público de un coche que estaba de lado en un accidente, y que se había quedado con las piernas atrancadas. Pero todo era de mentira. Un día de esos cuatro que estuvimos, sacamos a pasear a Cas y me gustó mucho. Como nos teníamos que ir ya dentro de nada, la dueña nos pidió (como a todods los niños que iban a la casona) que le hicieramos un dibujo de la casona. Como mi dibujo del futbolín le gustó tanto me dió el regalo que me habia prometido y dos especiales. Luego le hice otro dibujo pero le dije que no me diera regalo. Cuando estuvimos de vuelta en Gijón, mi madre volvió al trabajo y mi padre también. A mi hermana y a mi nos dejaron en casa de nuestra abuela y la semana siguiente nuestra madre se marchó a Suecia.. Como eran las fiestas del Grupo y mi padre no quería llevarnos por la de colas que iba a haber, nos llevo al cine a ver la película de Phineas y Ferb. A mi hermana y a mi nos encantó pero a mi padre no le gustó nada. Luego vino nuestra madre y a mi hermana le trajo un bolso y a mi una lata para plantar girasoles (que por cierto ya los planté). ¡Este verano me lo pasé genial!


Lucia D

domingo, 8 de mayo de 2011

QUE DURA ES LA VIDA DE UNA ZAPATILLA

Hoy en día ser una zapatilla tiene ventajas y desventajas. A mí cuando me dicen que me imagine que soy una zapatilla me dan ganas de echarme a reír sin parar. Las desventajas que tiene una zapatilla son: 1º te dejan plantado día y noche, 2º siempre te usan, ponen sus malolientes pies dentro de ti y última pero no menos importante, ¡te arrastran por el suelo! (Lo normal es que te manches). También hay ventajas: 1º tienes viajes gratis, la 2ª puedes dormir tranquilo, pero sólo, la 3ª es que siempre estás caliente y la 4ª es que si eres la zapatilla de un o una estrella es que tu dueño se forra. Bueno me despido de vosotros/as con unas preguntitas:

¿A vosotros os gustaría ser como yo? ¿A vosotros os parece dura mi vida? Poned vuestra respuesta en :Zapatillaskola@hotmail.spot. (Es una broma).
OSCAR.